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lecturas en el octubre26

COSCULLUELA, Eva, El club de las modernas, Seix Barral

En octubre, mi recomendación de Lecturas en el jardín es «El club de las modernas», de Eva Cosculluela, un ensayo que recupera la historia del Lyceum Club Femenino de Madrid, una asociación cultural que reunió a mujeres decididas a ampliar los horizontes intelectuales y sociales de su época. En el año del centenario de su creación, esta lectura nos invita a conocer a unas mujeres que hicieron de la cultura, el conocimiento y la igualdad una forma de compromiso.

Habitualmente leo ficción, novelas más que nada, pero Laura Freixas recomendó un libro, que no era una novela, pero sí una historia en la que se describe una trama, en la que hay un principio, un núcleo y un desenlace final. Y un atractivo título: El club de las modernas, escrito por Eva Cosculluela, a la que quienes amamos los libros conocemos bien por su librería —que para nuestra desgracia cerró— Los portadores de sueños.

Me hice con el libro y no he podido parar de leerlo. Trata de la historia —corta historia, pero muy productiva— del Lyceum Club Femenino de Madrid, del que este año se celebra el centenario, pero que no han sido cien años lo que ha durado sino diez: de 1926 a 1936, por lo que sea.

En el año 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera, se me antojaba imposible que pudiera nacer un club de mujeres como espacio propio y laico, todo un desafío. El libro, excelentemente documentado, cuenta de un modo ágil, sencillo y correctísimo, la vida del club desde su nacimiento hasta su cierre en 1936, por lo que sea. Unas cuantas mujeres, entre las que se encontraban todas las mujeres intelectuales de la época, tuvieron la idea de reunirse en torno a un club al que no denominaron feminista para evitar ácidas críticas —cosa que no evitaron en absoluto— pero cuyo planteamiento y acciones eran desde luego acordes con el feminismo: considerar a las mujeres con las mismas capacidades que los hombres y contribuir a su desarrollo en igualdad con ellos.

Y no se trataba de media docena de «locas» queriendo pasar el tiempo porque se aburrían en casa, no, llegaron a ser casi quinientas socias. Tampoco se dedicaron solo regodearse en conciertos, conferencias y lecturas de poemas —que también y de la mejor calidad—, sino que tuvo un claro componente social como lo muestra la creación de la Casa de los Niños o el fascinante para mí Comité del Libro para el Ciego. 

Os recomiendo su lectura. Se trata de un ensayo muy entretenido, nada aburrido y, sobre todo, Eva Cosculluela nos cuenta una parte crucial de la historia de nuestro país y de la situación de las mujeres en esa época. Además, nos da a conocer a un buen puñado de mujeres interesantes y fundamentales, algunas de las cuales solo nos sonaban por el nombre. La lástima fue que existió nada más que diez años, por lo que fuera.

Yo no me lo perdería.

@Elena Laseca

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