El corazón por delante
Tenía cuatro hijos. Nati sabía que no aguantaría un nuevo parto. La matrona que la atendió en el cuarto se lo dijo bien claro: «Natividad, no tengas más hijos, arriesgas tu vida». Y en caso de que no la pierda en el parto, pensó Nati, no podré atender a mis hijos, enfermarán o enfermaré yo […]

