Ocho de marzo de dos mil quince: un año después de mi visión pesimista del año pasado
Este año estoy más optimista. La ley del aborto la echamos abajo. Y, a lo largo del año, he visto a cientos de chicas jóvenes —muy jóvenes— en la calle. No quieren callarse. Para mí, son dos motivos más que suficientes para estar más optimista. Y hoy me apetece estarlo, así que dejaré de lado […]

