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El pasado 22 de junio, la Asociación Aragonesa de Escritores (AAE) celebró su XXI Congreso Anual en Tarazona, un evento que se ha consolidado como el principal foro de encuentro para los autores vinculados a Aragón. Este año, el congreso se centró en la «Traducción Literaria», destacando su relevancia y contribución al ámbito literario. La elección de Tarazona como sede no es casual, ya que alberga la Casa del Traductor, una institución dedicada al fomento y la investigación en traducción literaria.

Inauguración del Congreso

El congreso fue inaugurado por el alcalde de Tarazona, Pedro Antonio Jaray, junto con la presidenta de la AAE, Pilar Aguarón Ezpeleta. Estuvieron acompañados por el vicepresidente de la AAE, Fran Picón, y el coordinador de actividades de la Casa del Traductor, Alejandro Corral. En sus discursos de apertura, subrayaron la importancia de la traducción como una forma de arte que enriquece y amplía los horizontes culturales y literarios.

Ponencias

Fanny Rubio: Vanguardistas extraterritoriales

Por mi parte tuve la oportunidad de presentar a Fanny Rubio, que desarrolló la primera ponencia de la mañana. Catedrática emérita de la Universidad Complutense, disertó sobre «Extraterritoriales vanguardistas: de Miguel Labordeta a Alejandra Pizarnik». Rubio comparó a estos dos poetas «raros», herederos del surrealismo y creadores de una obra existencialista y vitalmente expresionista. Según Rubio, tanto Labordeta como Pizarnik fueron conscientes de la subjetividad en la escritura y crearon un territorio poético muy personal, fusionando postsurrealismo y humanización en un contexto de posguerras.

Carlos Fortea: La traducción como género literario

Carlos Fortea, escritor, traductor editorial y profesor de la Universidad Complutense, ofreció una ponencia sobre la labor del traductor, en diálogo con Alejandro Corral. Fortea, galardonado con el Premio Nacional de Traducción 2023, destacó la necesidad de visibilizar y dignificar el trabajo del traductor. Señaló que el sector editorial a menudo es poco profesional en su tratamiento de la traducción literaria, sugiriendo que el nombre del traductor debería aparecer en portada, en lugar de ocultarse en la portadilla interior.

Fortea también abordó la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en la literatura. Afirmó que, aunque la IA podría ser útil para traducir textos comerciales, nunca podría sustituir la sensibilidad y creatividad humana necesarias para la traducción literaria. «Nos estamos adentrando en un mundo absurdo y distópico. ¿Por qué vamos a querer que una máquina escriba una novela? Lo que escriba la IA nunca va a ser original, porque se basa en textos ya hechos. Nunca hará lo que solo puede hacer un ser humano», expresó.

Revista Imán: Un homenaje a la tradición Literaria

Durante el congreso, se proyectó un vídeo de presentación del número 30 de la revista Imán, publicada por la AAE. Este número rinde homenaje a otras publicaciones culturales que llevaron el mismo nombre y a la novela Imán de Ramón J. Sender, publicada en 1930. La revista incluye textos y análisis de estas publicaciones, relatos, portadas históricas y retratos de algunos de los autores, dibujados por Pilar Aguarón Ezpeleta.

Reflexiones y conclusiones

El XXI Congreso Anual de la AAE en Tarazona fue un evento enriquecedor que puso en valor la traducción literaria como un componente esencial de la literatura. La participación de figuras destacadas como Fanny Rubio y Carlos Fortea, junto con la activa implicación de los miembros de la AAE, hicieron de este congreso una experiencia memorable. La traducción no es solo un medio de transferencia lingüística, sino una forma de arte que enriquece y expande los horizontes culturales y literarios.

@ElenaLaseca

Fotografías: Asociación Aragonesa de Escritores

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